Ensayo sobre la amistad
La amistad es un
trato afectivo entre dos o más personas, y una de las relaciones
interpersonales más comunes entre los seres humanos. Sin embargo, es un tema
mucho más polémico de lo que parece, debido al simple hecho de que cada persona
la observa y defiende desde un punto de vista diferente.
Muchas personas
toman la amistad como un lugar de donde se puede sacar provecho de otros seres o
donde a cambio de un favor de su parte, sus amigos deberían de dar todo lo que
tienen por ellos y estar a su completa disposición. Otros, ven a la amistad
como una relación de equilibrio, donde ambas personas involucradas deben tanto
dar como recibir para poder mantener una armonía, donde ambas partes deben
ceder de vez en cuando para lograr una satisfacción en el otro.
Un factor que
afecta mucho en la percepción de la gente ante este tipo de relación, es la
edad o en el momento en que se presenta en nuestra vida; a través de una
fijación del momento en que esta interacción se hace presente, se le puede
brindar un nivel de importancia o de madurez con la que se le ve y se le
practica. Un bebé, podría establecer inconscientemente un vínculo de amistad
con la madre, sin saber que implica esta exactamente; un niño, fácil y
rápidamente encuentra un amigo, pero con la misma facilidad lo cambia, debido a
que bajo su modo de pensar, un amigo es una persona que solamente sirve para
jugar en el ratito que estuvo en el parque.
Para un
adolescente, una amistad puede ser desde una gran ayuda, hasta un gran
conflicto; los jóvenes están en una etapa en la que sufren de muchos cambios,
tienen que tomar muchas decisiones, están tratando de definir su ideología,
filosofía de vida, un lugar en la sociedad, etc. Por lo que en algunos casos,
entre los adolescentes pueden llegar a ayudarse mucho si se comparten
sentimientos o problemas de familia, gustos o cualquier otra cosa. Pero también
puede representar un gran conflicto si las personas con las que se reúnen no
son una buena influencia, es decir, si los conducen a realizar actos
incorrectos o a tomar malas decisiones.
En cambio, para
un adulto, una amistad representa mucho que pensar; como todo ser humano, ellos
necesitan alguien con quien poder conversar, pero también saben que los
verdaderos amigos, como dice el dicho: “se cuentan con los dedos de la mano y
todavía sobran”. Ellos están conscientes de que un amigo es una persona que se
mantiene junto a ti tanto en las buenas como en las malas, y si no es así, pues
no es un verdadero amigo.
En el libro
eclesiástico aparece: “Un amigo fiel es un refugio seguro; el que lo encuentra
ha encontrado un tesoro”. Esto nos da una clara reflexión sobre lo que hasta la
religión nos dice sobre la amistad: un amigo es alguien que no se encuentra de
un día para otro, sino que se requiere de un tiempo para conocer a una persona
y observar sus acciones para poder empezar a confiar en ella; una vez estemos
seguros de que esa persona es confiable por todas las cosas que implícitamente
lo han comprobado, empezamos a compartir con ellos, y así sucesivamente hasta
lograr vínculos muy fuertes. Cuando los encontramos y logramos esa amistad, tenemos
que estar conscientes de que acabamos de encontrar uno de los tesoros más
grandes de la vida.
Otra persona muy
admirable que ejerció un liderazgo inolvidable, es Dale Carnegie. El escribió
múltiples libros de auto ayuda y en uno de ellos escribió: “Se pueden ganar más
amigos en dos meses si se interesa uno en los demás, que los que se ganarían en
dos años si se hace que los demás se interesen por uno”. Él, le quiso demostrar
al mundo que una amistad no se logra solamente consiguiendo agradarle a los
demás, sino que para demostrar un sincero aprecio, nosotros también nos tenemos
que preocupar por los intereses de los demás, no superficialmente, sino que
desde el corazón.
La amistad puede
traer muchas buenas cosas a nuestra vida, pero así también puede traer malas
consecuencias si no nos fijamos que en realidad no es una verdadera amistad la
que tenemos, sino un conocido tal vez finge o pretende. Cuando uno va
observando y comprobando que las personas con las que tenemos una relación
cercana, no son quienes dicen ser o hacen cosas que nos perjudican en lugar de
ayudarnos a ser mejores personas, es momento de alejarse de ellas debido a que
nunca se sabe si nos podrían llevar a vicios, problemas, etc.
En conclusión,
se puede decir que una amistad es un tesoro que nos regala la vida y que no se
encuentra todos los días. Cuando encontramos a un verdadero amigo, tenemos que
estar dispuestos a sacrificarnos por él o ella, de la misma manera en que ellos
lo harían por nosotros. Si eso no sucede y vemos que las personas solo sacan
provecho de nosotros, entonces no es un verdadero amigo, si no que alguien que
tiene la voluntad de herirnos y es necesario dejar esas “amistades” para no
perjudicarnos a nosotros mismos.

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