miércoles, 21 de agosto de 2013

Ámbito espiritual

Ensayo sobre la amistad

La amistad es un trato afectivo entre dos o más personas, y una de las relaciones interpersonales más comunes entre los seres humanos. Sin embargo, es un tema mucho más polémico de lo que parece, debido al simple hecho de que cada persona la observa y defiende desde un punto de vista diferente.

Muchas personas toman la amistad como un lugar de donde se puede sacar provecho de otros seres o donde a cambio de un favor de su parte, sus amigos deberían de dar todo lo que tienen por ellos y estar a su completa disposición. Otros, ven a la amistad como una relación de equilibrio, donde ambas personas involucradas deben tanto dar como recibir para poder mantener una armonía, donde ambas partes deben ceder de vez en cuando para lograr una satisfacción en el otro.

Un factor que afecta mucho en la percepción de la gente ante este tipo de relación, es la edad o en el momento en que se presenta en nuestra vida; a través de una fijación del momento en que esta interacción se hace presente, se le puede brindar un nivel de importancia o de madurez con la que se le ve y se le practica. Un bebé, podría establecer inconscientemente un vínculo de amistad con la madre, sin saber que implica esta exactamente; un niño, fácil y rápidamente encuentra un amigo, pero con la misma facilidad lo cambia, debido a que bajo su modo de pensar, un amigo es una persona que solamente sirve para jugar en el ratito que estuvo en el parque.

Para un adolescente, una amistad puede ser desde una gran ayuda, hasta un gran conflicto; los jóvenes están en una etapa en la que sufren de muchos cambios, tienen que tomar muchas decisiones, están tratando de definir su ideología, filosofía de vida, un lugar en la sociedad, etc. Por lo que en algunos casos, entre los adolescentes pueden llegar a ayudarse mucho si se comparten sentimientos o problemas de familia, gustos o cualquier otra cosa. Pero también puede representar un gran conflicto si las personas con las que se reúnen no son una buena influencia, es decir, si los conducen a realizar actos incorrectos o a tomar malas decisiones.

En cambio, para un adulto, una amistad representa mucho que pensar; como todo ser humano, ellos necesitan alguien con quien poder conversar, pero también saben que los verdaderos amigos, como dice el dicho: “se cuentan con los dedos de la mano y todavía sobran”. Ellos están conscientes de que un amigo es una persona que se mantiene junto a ti tanto en las buenas como en las malas, y si no es así, pues no es un verdadero amigo.

En el libro eclesiástico aparece: “Un amigo fiel es un refugio seguro; el que lo encuentra ha encontrado un tesoro”. Esto nos da una clara reflexión sobre lo que hasta la religión nos dice sobre la amistad: un amigo es alguien que no se encuentra de un día para otro, sino que se requiere de un tiempo para conocer a una persona y observar sus acciones para poder empezar a confiar en ella; una vez estemos seguros de que esa persona es confiable por todas las cosas que implícitamente lo han comprobado, empezamos a compartir con ellos, y así sucesivamente hasta lograr vínculos muy fuertes. Cuando los encontramos y logramos esa amistad, tenemos que estar conscientes de que acabamos de encontrar uno de los tesoros más grandes de la vida.

Otra persona muy admirable que ejerció un liderazgo inolvidable, es Dale Carnegie. El escribió múltiples libros de auto ayuda y en uno de ellos escribió: “Se pueden ganar más amigos en dos meses si se interesa uno en los demás, que los que se ganarían en dos años si se hace que los demás se interesen por uno”. Él, le quiso demostrar al mundo que una amistad no se logra solamente consiguiendo agradarle a los demás, sino que para demostrar un sincero aprecio, nosotros también nos tenemos que preocupar por los intereses de los demás, no superficialmente, sino que desde el corazón.

La amistad puede traer muchas buenas cosas a nuestra vida, pero así también puede traer malas consecuencias si no nos fijamos que en realidad no es una verdadera amistad la que tenemos, sino un conocido tal vez finge o pretende. Cuando uno va observando y comprobando que las personas con las que tenemos una relación cercana, no son quienes dicen ser o hacen cosas que nos perjudican en lugar de ayudarnos a ser mejores personas, es momento de alejarse de ellas debido a que nunca se sabe si nos podrían llevar a vicios, problemas, etc.

En conclusión, se puede decir que una amistad es un tesoro que nos regala la vida y que no se encuentra todos los días. Cuando encontramos a un verdadero amigo, tenemos que estar dispuestos a sacrificarnos por él o ella, de la misma manera en que ellos lo harían por nosotros. Si eso no sucede y vemos que las personas solo sacan provecho de nosotros, entonces no es un verdadero amigo, si no que alguien que tiene la voluntad de herirnos y es necesario dejar esas “amistades” para no perjudicarnos a nosotros mismos.

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